domingo, 13 de mayo de 2012

Señales de vida.

Sé que a muchos alegra mi ausencia de los medios, sé también que son más los que celebran que siga aquí. No voy a ventilar los problemas (personales) que me hicieron alejarme de las redes sociales y de mi blog... sin embargo, sí voy a decir que no pienso abandonar (NUNCA) lo que siento, lo que soy y lo que me hace feliz.

El troll desapareció hace poco más de un mes, no dudo que esté al pendiente de lo que hago para fastidiarme la existencia... lástima que no lo consiga.

Gracias a todos los que esperan pacientes mi regreso, gracias a quienes me dan empujoncitos para seguir de pie... y gracias a todos los que me mandan azotitos virtuales para que no olvide mis obligaciones.

Debo confesar que tengo varios escritos en versión 'borrador' esperando a que la apatía de la spankee desaparezca, ideas también se agolpan caprichosas haciendo fila para salir a la luz a través de este blog... yo solo espero que el tiempo sea condescendiente conmigo y que las circunstancias se tornen adecuadas... 

Trataré de aparecer por acá más seguido.

Yo Spankee

domingo, 11 de marzo de 2012

Resistencia spankee...

No se trata de desarrollar un análisis exhaustivo para determinar el perfil de una spankee, considero que se trataría de una misión 'casi' imposible... Las spankees tenemos personalidades tan variadas como estúpidas, divertidas y hasta incoherentes... aunque también con algunas similitudes...

He visto, en algunos foros y redes sociales con temática spanko, que las spankees se organizan para actuar 'contra' los spankers y así, a través de cierta resistencia, obtener aquello de lo que se defienden pero que, en realidad, anhelan... Se arman planes para fastidiar y colmar la paciencia de quienes, con la disciplina como pretexto, lo único que desean es poner a 'esa bola de chamacas revoltosas' sobre sus rodillas y aplicarles una buena cantidad de nalgadas...

Una de las cosas en las que difiero con otras spankees es esa actitud tonta y aniñada que, además, me parece exagerada y ridícula. Los pretextos inventados y fuera de toda posibilidad son lo que, desde mi punto de vista, ameritan un buen castigo... el peor, el más fuerte... en fin.

Estas son las incoherencia del mundillo spanko... 'Resistencia', dicen... como si de un batallón de guerra se tratara... 'Resistencia', negación, mentiras, jaloneos y pataletas... para, al final, recibir eso que nos hace tan felices.

Verán, hay gente vainilla que no entiende la forma en la que se desarrollan 'nuestros' jueguitos... de igual forma, entre spankos hay ciertas ideas encontradas y totalmente válidas que definen la personalidad, tendencia y gustos que culminan en lo mismo: nalgadas.

Algunos (entre ellos yo) creemos que el juego del spanking es básica y completamente sexual... Sería falso de mi parte decir que recibir nalgadas no me excita, mentiría si dijera que confío en el spanking como único (y efectivo) método de disciplina, corrección de comportamiento o modificador de actitudes... pero tampoco puedo negar que los azotes duelen, lo he dicho antes, es justamente el dolor (en medida de soporte de quien recibe), un tanto la humillación y, acaso, la cuestión psicológica son lo que hacen, de esta práctica consensuada, algo absolutamente delicioso.

Permítanme explicarme. La spankee sabe que se enfrentará a situaciones incómodas... pero es lo que busca porque eso, justamente... por irónico que parezca, es lo que disfruta, lo que la hace sentir 'ese' placer tan particular...

Los jaloneos, pataletas y lloriqueos pueden ser naturales aunque, tampoco neguemos que, exagerar un poco hace el juego un tanto cuanto más rico. Podría decir que nos gusta caer en clichés, que tenemos aprendidas de memoria las palabras, movimientos, gestos y actitudes exactas dentro de una sesión de spanking... pero cada un@ lo hará, después de todo, a su propio estilo...

Lo cierto es, y disculpen tantísima verborrea, que nos gusta provocar al spanker, que deseamos ser merecedor@s de un buen castigo, nos gusta la sensación de miedo que antecede a un 'correctivo' anunciado, las miradas amenazantes del spanker y todo lo que envuelve a la atmósfera spanko... no necesariamente los azotes en sí...

Por mi parte puedo decirles que mi orgullo no se doblega fácilmente y, aunque soy una spankee dócil, todas y cada una de las nalgadas que reciba habrán sido por completo merecidas... aunque tarde en reconocerlo... después de todo, también lo disfrutaré plenamente con consecuencias tangibles en los rincones más ocultos de mi anatomía...

YoSpankee

viernes, 18 de noviembre de 2011

Un poco más...

Hace días que no encuentro la forma de provocar a m novio/spanker, es decir, he tenido varios castigos... la mayoría de ellos con consecuencias, mmmm, digamos... considerables a nivel 'incomodidad al estar sentada'... sin embargo en ninguna de ellas he sentido/pensado que llego a donde me gustaría...

Ojo, no me refiero a orgasmos, en ese aspecto no me quejo... uff!, jejeje. Lo que quiero decir es que estoy tentada a poner a prueba mis límites como spankee. Recordemos que mi novio/spanker no está (completamente) envuelto en este mundillo, él sabe que me gusta ser nalgueada, conoce la forma de llevarme a puntos de éxtasis y placer a los que NADIE más podría... pero aún no encuentro la forma de descubrirme ante él como YoSpankee.

Hace tiempo pensaba/había decidido que este espacio se mantendría en secreto eterno entre mi novio/spanker y yo pero, debo reconocer, que últimamente me han entrado unas ganas locas de confesar quién soy, qué escribo, qué siento al respecto y, lo más importante, todo lo que deseo y mueve las fibras más sensibles de mi ser...

Y, ¿qué desea YoSpankee?, se preguntarán... bueno, deseo ser una spankee 24/7... me encantaría vivir una relación 100% DD... aunque él y yo sepamos que se trata, finalmente, de un juego consensuado. Deseo restarle 'vainillez' a mi vida... y a la de él. 

Ustedes estarán pensando que todo esto depende de mí... pero no es así. Antes de ser spankee soy novia, amante, confidente, cómplice y, lo más importante, respetuosa de la realidad que comparto con quien complementa mi vida, no solo en el aspecto spanko... porque, aunque me encantaría, la vida no se basa solo en ello.

¿Ustedes conocen de amor?... yo, no mucho pero, hasta donde sé, una persona está conformada por diversos factores que, cuando se ama, se aceptan y respetan por encima de los propios... en mi caso... el spanko es solo uno de ellos. Cuando conocí a mi novio/spanker no pasaba por mi mente el saber si a él le gustaba todo lo que implica este mundillo... más adelante tuve oportunidad de expresar mis gustos, mis manías y mis placeres de la misma forma en que él lo hizo. Afortunadamente somos un par perfecto pues coincidimos en gustos, sueños y fantasías... nos complementamos muy bien, de tal forma que no pesa más uno que el otro.

No me pregunto qué habría pasado si a él no le gustara el spanking... no ha sido necesario, aunque él me ha confesado que esto (las nalgaditas) es algo que conoció conmigo y (además de que lo noto) lo disfruta y le ha/he hecho llegar a niveles de placer que nunca antes había experimentado...

Ay, cómo me hago bolas... quizá es que soy tan egoísta, tan exigente, tan siempre pensando solamente en mí... 

Quizá solo se trate de 'uno de esos momentos'... pero, ¿por qué si tengo lo que quiero... siempre quiero más?... obsesión, no creo... ¿o sí?...

YoSpankee


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Calaverita: YoSpankee

En México acostumbramos, como parte de la celebración del Día de Muertos, en el que recordamos a nuestros seres queridos que ya han partido, burlarnos de la muerte aunque estamos conscientes de que para allá vamos todos... Escribimos 'Calaveritas literarias'... versos pícaros dedicados a alguien en específico. Hoy decidí, a modo de 'regreso' a mi blog, escribir una calaverita a mí misma... espero les guste.



Una fría noche de noviembre
YoSpankee salió a caminar

pues es que tenía hambre
comida iba a comprar.

Afuera estaba todo obscuro
pero nada habría de temer
¿qué es lo peor que podría pasar?
que la cachara su spanker.

Prohibido ella que tenía
salir sin supervisión
sabía que si desobedecía
se enfrentaría al cinturón.

Poco le importó arriesgarse
el hambre la tenía fregada
sabía que en cuanto regresase
no se salvaba de unas nalgadas.

Sin embargo la aventura
siempre llama su atención
pero cuando hace una travesura
su spanker le baja el calzón.

Esperaba en esta ocasión
correr con un poco de suerte
qué le importa el cinturón
lo que le da miedo es la muerte.

Por fin la comida compró
y se apresuró a volver
asume la posición
le grito su novio/spanker
que en la puerta la esperaba
con preocupación y enojo
'De esta no te me escapas,
hasta la mano me mojo'.

YoSpankee soltó su cena
pues se asustó la chiquilla
prometió que sería buena
cuando ya la tenían sobre las rodillas.

YoSpankee fue condenada
a vivir la eternidad
recibiendo fuertes nalgadas
para ella, ¡qué felicidad!.

Espero, a partir de ahora, estar más presente en este querido blog... gracias a quienes me extrañaron y pidieron que volviera... aquí estoy, aunque sé que tengo muchas nalgadas que recibir por la tardanza. 

Besos mil.

YoSpankee

domingo, 14 de agosto de 2011

Bueno, malo, spankee...

Cuando establezco contacto con alguien en este, bello y excitante, mundillo spanko... una de las primeras preguntas que me hacen es: ¿desde cuándo eres spankee?. Supongo que a mí, al igual que a muchos de los que estamos en esto, nos cuesta trabajo emitir una respuesta... de entrada porque no hay un evento específico a partir del cual podamos decir: 'desde hoy soy spankee'.

Quizá es que la pregunta se refiere a 'desde qué momento fuimos absolutamente conscientes de que esto nos gustaba... de que esto nos provocaba cosquillitas'... Sin embargo, a título personal, esas preguntas son tan irrelevantes... porque no hacen la diferencia, no te hacen menos o más o mejor spanko... ¿o sí?. Mi respuesta, por lo general es: 'soy una spankee nata'... y sí, porque estoy segura que esto viene en mí desde siempre pero, finalmente, ¿qué más da?... Hoy soy spankee, lo disfruto plenamente y planeo seguir haciéndolo...

He notado también, en algunas conversaciones de facebook, twitter y cuanto espacio me es posible fisgonear, que hay spankos que creen que, mientras más alto el umbral de dolor, mejor spankee se es... ¡No estoy de acuerdo! Estoy un poco cansada de interactuar con gente que se rasga las vestiduras y emite juicios a partir de tal o cual cosa en un mundo en el que, descarada y exageradamente, se exige respeto, libertad y cero prejuicios... ¿Será que estoy pidiendo peras al olmo?...

Hace poco leí en Twitter a una spankee que confesaba, después de 4 años de practicar el spanking de manera regular, tener ahora menos resistencia que al principio. Me identifiqué plenamente con ella... y me pregunto si el placer es medible en cuanto a la fuerza de un azote o el dolor que este provoque... mmm. Asumamos que la personalidad de l@s spankees y sumis@s es tan variable como lo son las del grueso de la población en el mundo vainilla. No hay por qué etiquetar, no hay por qué presumir... y tampoco hay por qué minimizar a quienes son distintos...

Personalmente disfruto cada azote, esa es mi naturaleza, así responde mi cuerpo.... no importa si se trata de un azotito ocasional y suave que me dé mi novio/spanker al pasar detrás mío o si es una azotaína que termina dejándome serias complicaciones para permanecer sentada después... ¿Cuándo soy buena o mala spankee?...

Hay días en que mi cuerpo, quizá también mi alma, está sensible... y la disponibilidad para ser castigada la dejo encerrada en el clóset... en esa situación seré, absolutamente, incapaz de soportar más de unos cuantos azotillos... a menos que me aten las manos y, entonces, el dolor, las lágrimas y... acaso el placer, serán por completo ajenos a mí.

Pero sucede que también hay días en que sería capaz de tentar al mismísimo demonio, días en los que el spanking resulta insuficiente... nalgadas, varazos, cintarazos, paddles y cuanto se atraviese parecen juego de niños... aunque la cola esté roja, aunque las lágrimas hayan sido derramadas, aunque me manden al rincón no dejo de necesitar más... entonces, ¿soy buena o mala spankee?...

Sobra explicar el sarcasmo porque, desde donde yo lo veo (y lo vivo), el placer es el único objetivo... más allá de un castigo ganado, de una cantidad de azotes previamente acordada o, incluso, del/los instrumentos a usar... ¿Qué más da si son 30, 60, 100 o 500?... El disfrute es la mejor parte... el placer... el orgasmo.

No se es peor o mejor spankee... en tanto que haya quien comparta y disfrute al lado pero, lo más importante, mientras un@ mismo lo goce...

Yo Spankee

lunes, 8 de agosto de 2011

Día mundial del spanking...

8/8
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Hace unos años, justamente en el mes de agosto, recibía yo(spankee) las primeras nalgadas reales... las que hicieron realidad la fantasía que traía guardada desde muchos años atrás... En ese entonces desconocía por completo que existiera un día mundial para dar y recibir nalgadas, para celebrarlo, vaya... bueno, ni siquiera sabía que, aquello que tantos y tantos placeres (hasta entonces producto de mi imaginación) me había brindado, era algo que compartía con tantas, tantas y tantísimas personas alrededor del mundo.

Podría decir que, los placeres sexuales, son lo único que he obtenido a través de mi deambular en este mundillo spanko... pero mentiría... y de hacerlo me haría, de manera inmediata, acreedora a unas buenas nalgadas... como diría un amigo spanker: unas nalgadas bien dadas.

Lo cierto es que, además de la realización de muchos sueños, lo mejor que he obtenido desde que me integré a este, mágico, mundo son el montón de amistades... pero estos no son de los buenos... ¡son de los mejores!

Hoy no pediría nalgadas para celebrar, esas las voy a tener de todas formas... hoy quisiera celebrar con todos aquellos que, a través de compartir la fantasía, se han adherido a mi vida y, sin forma de agradecerlo, han trascendido lo spanko, lo vainilla y lo chocolate...

A todos mis amigos spanko, a todos aquellos que comparten la fantasía, el placer y el deseo... ¡Gracias... y muchas felicidades!... mi novio/spanker y yo estamos a dos de comenzar la celebración...

Yo Spankee

domingo, 24 de julio de 2011

Promesas y deberes.

Me pregunto una y otra vez lo que habrá pasado con mis musos... ¿será que ya se hartaron de mí y han decidido abandonarme de manera definitiva?, espero que no sea así. Me gustaría enfrentarlos, decirles que ya dejen de jugar conmigo y que, si van a desaparecer, lo hagan de una vez por todas...

Sucede que me abandonan y, de repente, un día vuelven, anuncian que esta vez se quedarán para siempre... yo me emociono y comienzo a echar a andar la imaginación, trazo historias en mi mente y revivo experiencias para plasmarlas en letras... Cuando estoy más animada, con líneas ansiosas por tomar forma, ¡carajo!, los musos huyen de nuevo, se esconden de mí y me dejan con las letras echas bola y mis lágrimas como testigo del enésimo-fallido intento. Bah!

Las historias siguen en el tintero, esperando el momento en que ellos (los musos) vuelvan o yo(spankee) decida no depender de ellos para poder compartir mis letras con los demás... Probaré con la segunda opción.

* * *

Me niego a ser una spankee más, una del montón, una de esas que se comportan como 'todas' las spankees... Me niego a creer que haya generalidades, no acepto que 'todas' seamos iguales... ¡No!

* * *

Soy una mujer desordenada, lo acepto sin orgullo... pero es que, simplemente, eso del orden nomás no se me da. Nunca fue mi prioridad organizar mi vida por color, sabor u orden alfabético, quizá es que tampoco lo es ahora pero, desde que comparto el día a día con mi novio/spanker, muchos detalles han ido tomando forma... sin embargo sé, aunque a ratos no me importa mucho, que aún falta muchas cosas por arreglar.

Suelo dejar todo fuera de lugar: los zapatos, las llaves, el teléfono, el control de la tv y otras tantas cosas son lo que me vuelve loca cada día, claro, porque cuando los necesito no sé dónde los dejé y, es ahí, cuando me propongo firmemente y me prometo a mí misma ser más cuidadosa de 'ahora en adelante'... Sí, también suelo faltar a mis propósitos y promesas, caray.

Uno de los objetos que más histeria provocan en mí, cuando no lo encuentro y catalogado de primera necesidad, es el cargador de mi Blackberry... A veces se queda conectado en alguna clavija y, después, yo misma me regaño por ser tan descuidada y poco ahorradora de energía eléctrica; otras veces lo desconecto y lo dejo arrumbado en cualquier lugar y, cuando lo necesito nuevamente, doy vueltas por todos lados gritando, sufriendo, arrepentida una vez más.

Lo peor del caso es que, aunque sé que es mi culpa perder tal o cual objeto, no encontrarlo me pone de mal humor y, claro, el que termina pagando algunos platos rotos es mi novio/spanker... La última vez que perdí el cable del cargador me dijo, muy serio, que a la siguiente vez que lo perdiera él lo buscaría y, en cuanto lo encontrara, 'te voy a dar en las nalgas con el'... así lo dijo, literalmente.

Y sucedió.

Ayer se apagó mi teléfono, la batería estaba muerta y el cable no aparecía por ninguna parte... lo busqué en la habitación, en la sala, en la cocina, en el escritorio... en todos lados y nada... Él me miraba entre divertido y molesto.

Entiendo que no es agradable mirarme corriendo y gritando, desesperada, de un lado a otro del departamento.

- A ver, tranquilízate y respira. ¿Dónde lo pudiste haber dejado?
- Si supiera dónde lo dejé iría por él ahora mismo.
Quizá el tono y la mirada que utilicé, al pronunciar lo anterior, fue la gota que derramó el vaso.

Corte A.

Yo tumbada boca abajo sobre la cama, calzón y pantalones en las rodillas, su mano sobre mi espalda y...
- No, por favor, te prometo que ya no lo voy a perder.
- Eso lo hubieras hecho antes... además te lo advertí, ¿verdad que te lo advertí?
Quita las manos, no te muevas, tú te lo ganaste.

Dormí con 'rayitas' rojas en la cola y muchas promesas hechas... y, después de todo, aunque suene a salvajada, creo que podré hacer perdedizo ese cable de vez en cuando ;)

Yo Spankee.

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